lunes, 9 de julio de 2012

Desde mi sillón






Puedo verla desde mi sillón mientras disfruto, relajado, con una copa de licor. En mis muslos reposa la fusta que acaba de romper el silencio rasgando el aire y acariciando sus nalgas. En mi mente gozo del recuerdo cercano al sonido del cuero y de los gemidos después de cada azote.

Sé que está empapada, sé que espera ansiosa que nuevamente tome posesión de su cuerpo, que la use para mi placer, como tiene que ser. Y sé también el placer que esa sensación de entrega y de sentirse mía le produce.

Disfruto de los azotes dados, de ver su piel marcada y llena de color, y disfruto aún más de hacerla esperar, mientras me deleito en mi copa de licor.


                                                                                                                                    AmoBdjoz.